Ayer recogí el Belén, guardé todas las piezas en su cajita- a falta de San José que me lo han robado-y sentí que el edificio se desperezaba.
Vamos llegando todos, entrando en calor, felicitándonos el nuevo año, hablando de nuestros Reyes-entiéndase que me refiero a los de Oriente-.
Toca recoger la Navidad, guardarla calentita en el corazón, desperezarse tras unos días de descanso y volver al trabajo con muchas ganas, con ganas de hacerlo bien, de hacerlo mejor, de sacar lustre a la rutina diaria que cuando se hace por amor, más que un trabajo pasa a ser un trocito de cielo.
Ya sé que tengo amigos lectores descreídos, pero en un país que agoniza por la pandemia del paro, volver al trabajo es una alegría inmensa y no podemos volvernos cascarrabias, desagradecidos o perezosos.
Ahora no, ahora España realmente nos necesita.
La pregunta es:
¿Donde trabajas?



Completamente de acuerdo en “volver al trabajo es una alegría inmensa “.
Dicho de otra forma:
“El trabajo es la mejor forma de vida, si es libre y tiene utilidad.”
Yo también termino haciendo una pregunta, ´¿sabéis quién escribió ese texto? (no vale mirar la wikipedia
Un saludo,
Jose
Qué razón tinenes. Hoy en día poder ir a trabajar ya es motivo para sonreir, y tratar de hacerlo bien para que otros puedan tenerlo. Está negra la cosa, pero tengo esperanza, y tengo trabajillo…doy clases, bonito trabajo, no?
En el alambre, señora mia, en el alambre ….
Aquí, Luisa. Trabajo aquí, en los metros cuadrados de mi casa. Y también desde aquí… por amor al arte. Y con más amigos cada día que están en el paro… y no llegan. Muy recortados. Bffffffffff