OBSERVATE

Ejercicio de observación

Observa cómo le hablas a tu cónyuge

Observa cómo le hablas a tus hijos

Observa cómo le hablas a tu familia política

Observa cómo le hablas a los compañeros de trabajo

Observa cómo le hablas a tus amigos

Observa cómo le hablas a un desconocido

Existe, como en todo, el peligro de acostumbrarse a hablar de una determinada manera, con un tono concreto reforzado a veces por unos gestos firmes.

Es posible que no nos demos cuenta pero en el tono de voz, más que en el contenido, hay una enorme capacidad de influir en el estado de ánimo del otro.

Cabe la posibilidad de que cabreemos a alguien, o le lleguemos a desanimar, a deprimir, a provocar..

Cabe la posibilidad contraria, y es que nuestra forma de hablar levante ánimos, sirva de caricia y fomente deseos de mejora….

A veces tendemos a analizar cómo nos hablan a nosotros, pero hoy…

La pregunta es:

¿Te has parado a observar cómo hablas?

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24 thoughts on “OBSERVATE

  1. La verdad si. Yo tengo una manera de hablar muy golpeada, brusca (no sé cómo le llamen ustedes), y contiunamente tengo que estar moderándome o rectificando con la persona que me escucha para hacerle ver que no estoy enojada o que no pretendí ser molesta (sobre todo con mis pequeñas hijas, ya que los demás me conocen o son capaces de retarme o preguntar qué quise decir con eso, pero ellas no).
    Pero soy de las que gustan platicar, escuchar y discutir un problema hasta que quede resuelto o por lo menos entendido entre las partes. Me gusta mucho hablar, y por eso, estoy expuesta a equivocarme y/o acertar en mi tono y en mi conversación. Lo único que espero es que la persona que está frente a mí, que me escucha o que me lee (según sea el caso), trate de comprender que todos cometemos errores y antes que desencadenar un problema, por lo menos me de el beneficio de la duda, preguntándome qué quise decir con tal o cual cosa.
    Un saludo afectuoso Luisa.

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  2. MARTA!!! A veces nos quedamos sin notas, o nos sobran acordes:)

    TERE, aquí también llamamos hablar brusco, y lo que es verdad es que quienes más hablamos más expuestos estamos a meter la pata:) lo importante es sacarla siempre.

    Un cordial salu2 para Europa Central y América del Sur:)

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  3. Sí, querida fuguilla… Precisamente eso sí. Es mi talón de Aquiles . Y si no pienso o me detengo antes de hablar… si no me esfuerzo en el tono… el acabóse.

    Perdona mi ausencia. Hay un post por ahí en el que dejé dos comentarios. Uno me lo borraron sin querer mis ciudadanos… otro no llegó a buen puerto; no sé qué tecla debí de tocar… Y era importante. Porque te quería hacer llegar que espero que te sigas “equivocando”. Que para mí lo que hay detrás de esta pantalla es una mujer alegre…que también sufre, que se enfada, que se divierte, que es una fuguilla generosa que no para. Lo último que se me ocurriría es pensar que detrás hay “un colectivo” denominado EXPECTATIVA. Por fin lo he podido escribir… Querida Luisa… no te preocupes. No vale la pena.

    Un beso, guapa, fuguilla del Sur.

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  4. Sunsi, pues sí que estamos perdidas, tú de mi y yo de ti, pero tu y yo sabemos que en el fondo, de perdidas nada:)

    Lo de Fuguilla se va mereciendo un post:)

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  5. Sí, muchas veces analizo mi forma de hablar. A veces trato de quitar esa espontaniedad que me sale…jajaja. Al final digo que tan mala no es, sólo que a veces hay que matizar ciertas cosas.

    Por cierto, el diseño nuevo está muy bonito 🙂

    Un saludo.

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  6. Yo cada vez hablo peor,contenido y continente.el ser profe de ciertas edades es peligroso y acabas contagiandote .un punto mas de lucha…

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  7. Pues si ya analizas tu forma de hablar Eva, llevas mucho ganado-y no me refiero al vacuno:)-
    Me alegro que te guste el nuevo diseño. A mi también:)

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  8. Suelo meter la pata en vez en cuando, gracias por recordarme-lo a veces damos un mensaje y al final se queda con la forma como se dice.
    Saludos

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  9. Manolo, me alegro de saludarte expresamente, creo que no lo he hecho en tus comentarios anteriores. Cuando pincho en tu nombre dice “que el enlace está roto” ¿Tienes un blog? Dejanos la dirección que vayamos a visitarte.

    Cuidar las palabras y darles forma, es un arte:)

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  10. Lo cierto es que debemos paranos a “oirnos” a nosotros mismos y ver en que nivel de diapasón anda nuestro discurso y nuestras palabras.
    El tono es, muchas veces, como un látigo.

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  11. Así es Natalia. Pero hoy estado preguntando por ahí a distintas personas y me dicen que NO se observan, que no saben cómo hablan exactamente.

    Y donde hay que poner más cuidado, además, es con aquellas personas con las que tenemos más confianza.

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  12. Luisa, muy interesate tema. Y como te lo dije en fb, yo me tengo que estar fijando en mi manera de hablar, porque se me está quedando el tonito de maestra y de dar órdenes, obviamente esto me mete en problemas, no todos son mis alumnos jejejeje. Y si de por sí, igual que Tere, soy bruscota pues bueno. Un ejercicio interesante, observarnos.
    Abrazos. Hilda

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