Los que me caen mal

Los cuadriculados.

Estrechos de mente.

Flacos de entendimiento.

Inútiles para la comprensión.

Incapaces de improvisar.

Los baldragas.

Los ineptos para dialogar.

Los vainas.

El mandria, el necio, el negado.

Chapuceros para amar.

La pregunta es:

¿Se nota que tengo un enfado de cojones?

Anuncios

5 thoughts on “Los que me caen mal

  1. Primero tengo que decirte que la niña está para comérsela… ¡Qué criatura más rica, Luisa! Y ahora a lo que vamos… Muy enfadada te leo, fuguilla. Por la lista que has escrito, me temo que te caerán mal siempre porque este tipo de gente tiene poco remedio y no aceptan luces del exterior.

    Respira hondo. Mmmmmmmmmmmmmmmmm Mientras, te mando un beso desde Tarraco.

    Me gusta

  2. Se nota, se nota y no te voy a discutir, pero bajito y sin molestar, todos esos de tu lista o el mismo con todos los calificativos no se acaban, hay muchos y están en todas partes. Para respira y dispara

    Me gusta

  3. baldragas? mirado en google: débil, impotente,alicaído,calzonazos, incapaz, bragazas y flojo.
    UAU, respira mi niña, respira. Nos vemos y ese hociquillo parriba y a reirse, ke seguro ke no es pa tanto, to tiene arreglo y si no lo tiene para ké preocuparse.
    un besito.

    Me gusta

  4. Sí que se nota sí; bienvenida a mi club, señora mía; o sea, el del cabreo existencial.

    Puestos a elegir, por encima de todo me cabrea la gente que se sienta a la derecha de Dios Padre y desde allí nos juzga a los vivos y a los muertos………

    Luego, gracias a Dios, por la vida te vas encontrando gente que te reconcilia con el género humano y disminuye el nivel de cabreo; tan afortunada soy, que cuento con unos cuantos en mi vida. Unos, reales y otros, virtuales. Pero ahí están.

    Aunque como dice mi amiga Paloma, hay poca gente que de verdad nos guste.

    Con Dios, señora mía, que pase usted un buen día.

    Me gusta

  5. Os cuento que mi enfado monumental se reduce a que un imbécil de esos que le “caen tan bien” a Sarracena, se permitió el lujo de dejar “tirada” a mi hija en la parada del bus cuando la chiquilla le pidió que le acercase a casa porque la tarde estaba muy fea y porque su padre, que iba a recogerla,se había retrasado.

    El susodicho guarda un parentesco con mi criatura pero “no podía acercarla dentro de una urbanización en la que sólo había que callejear un poco, porque llevaba el coche completo y podía multarle la policía”. Repito: unos quinientos metros cuesta arriba, en una urbanización. Cuatro chiquillos en un coche… un baldragas.

    Me gusta

Gracias por pasar y comentar.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s