Capítulo II

Los primeros meses transcurrieron entre risas y besos.

Estaban tontamente enamorados y se les veía bobalicones y felices. Es lo que tiene el amor.

Un amor que se iba forjando descuidadamente pero sin pausa.

Andrea Mina era rubia, de ojos marrones, de cabellos largos, de sonrisa fácil, alegre y bulliciosa. Era un alma inquieta, un tanto impetuosa y a veces brusca en sus maneras, pero se le disculpaba todo porque su encanto era superior a su torpeza.

Pertenecía a una familia de casta y abolengo con altas pretensiones para su hija y no aceptaron, en principio, la relación que su hija estaba fraguando con Ángel Gaucín.

El padre de Andrea no dudó en hacer las averiguaciones necesarias para asegurarse de que estaba limpio de polvo y paja. Cuando Ángel supo que le investigaban montó en cólera, pero Andrea le quitó importancia.

-Mi padre es así, no debes permitir que esto te afecte, Ángel.

-Pero ¿no entiendes que es humillante?

Ella se reía, le hacía dos carantoñas y conseguía disipar todos los nubarrones. Él poco a poco cedía y acababa rindiendo sus naves al poder seductor de aquella rubia peligrosa, que además, era inteligente.

Un cinco de junio, ocho meses después de haberse conocido, cuando Ángel regresó a casa después del trabajo, abrió el buzón y cogió la correspondencia. Desechó la propaganda y fijó su atención en un sobre marrón. La lectura del remitente le sobrecogió.

Se sentó en la cocina, abrió un botellín de agua y buscó el paquete de cigarrillos.

Lentamente desgarró el sobre y comenzó a leer…

Anuncios

18 thoughts on “Capítulo II

  1. “La Agencia Tributaria de Málaga ha revisado su declaración…”.

    ¡Es broma!

    En serio: el padre de Rubia Peligrosa Inteligente hizo bien en informarse, si yo tuviera una hija (y sobre todo de buena posición) querría saber todo sobre los hombres que se le acercaran. Están los tiempos muy malos y toda precaución es poca, mira la Pantoja (lo digo en serio).

    Me gusta

  2. A ver, Luisa, ni se te ocurra dejar el tercer capítulo para la semana que viene….. esto se pone interesante.

    Besos apretaos.

    Me gusta

  3. FERNANDO. Ya sabes que se cuestiona mucho la inteligencia de las que somos rubias, por eso he querido hacer un guiño simpático a esta leyenda urbana.
    Jajajaja yo había pensado mejor en la CIA
    Y sí, pobre Pantoja y pobre Ortega Cano, un desastre.
    Beso

    Me gusta

Gracias por pasar y comentar.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s