Ayuda psicológica

La ayuda psicológica es una realidad que cada vez más, se asume con mayor normalidad en este país.

Ayer, día internacional sin tabaco, dedicaron parte del día a hablar del temita, en cifras y enfermedades y subrayaban la necesidad de que aquellos que quieren dejar de fumar y no se sienten capaces, puedan recibir ayuda psicológica.

Hasta ahí, de acuerdo.

En agosto cumpliré un año sin tabaco y si bien lo he dejado con anterioridad y he vuelto, en esta ocasión mi concienciación es definitiva.

Pero no quiero hablar ni de mi, ni del tabaco. Sí, de la ayuda psicológica.

Sí, de la industria alimenticia que, literalmente, hace adeptos, engancha con sus azúcares y crea una dependencia que los expertos no dudan en comparar a la adición a la cocaina, por ejemplo.

La cuestión es ¿Por qué no hay ayudas psicológicas para quienes necesitan perder peso? ¿Por qué no hay campañas publicitarias contra la obesidad, por qué no hay protocolos de actuación y ayudas a nivel sanitario, ambulatorio e incluso hospitalario?

La obesidad también mata, también enferma, también supone un gasto económico cuantioso para las arcas del Estado.

El fumador considera que dejar de fumar es difícil o imposible y desprecia esa misma angustia y dificultad que tiene la persona que quiere bajar de peso.

La pregunta es:

¿Por qué no hay ayuda psicológica para quienes necesitan perder peso?

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16 thoughts on “Ayuda psicológica

  1. Bueno, Luisa, la lucha contra el tabaco es fashion, hasta el gobierno Zapatero se lo tomó como una gran prioridad, mientras que lo otro es como de señoras ociosas que meriendan demasiado.

    Nunca he fumado y siempre he tenido tendencia a engordar, así que comprendo muy bien tu comentario. A veces he echado de menos una ayuda de este tipo, porque en los días buenos te pones a régimen y en los días malos necesitas volver a tomar tarta o patatas fritas o alcohol. Supongo que será un proceso clavado al que decide dejar de fumar.

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  2. Existe la dependencia a los carbohidratos, uno es exactamente igual de dependiente que un alcohólico o un drogadicto a sus “lastres”. La muerte es más lenta, pero es igual de probable.
    Claro que la sociedad no se ha concientizado de ello, pues a las grandes cadenas de comida basura y otras les conviene mantenerlo en silencio. Algún día se verá de otra manera, espero.
    Saludos desde un veraniego Polo Norte.

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  3. FERNANDO. Los intereses económicos son tan brutales que me temo que siempre habrá personas obesas.
    Pero necesitan ayuda psicológica. De hecho, cuando una persona engorda es porque tiene algún problema de fondo.
    Yo no estoy obesa, pero tampoco delgada, quisiera perder unos kilos y se me resisten. Me encantaría hacer terapia de grupo para animar-nos mutuamente. Formar equipos de senderismo u organizar meriendas ricas que no sean perjudiciales a la salud.
    Somos unos incultos nutricionales.
    Besos, muchos.

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  4. RUEDA.Como bien dices el tema es económico, no más.
    En el otro extremo tenemos un porcentaje preocupante de gente joven que cae en la anorexia o la bulimia o ambas a la vez.
    El prototipo que habría que perseguir no es otro que el de la personal satisfacción y una salud óptima.
    Besos, muchos desde el Sur de España 🙂

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  5. La mejor ayuda psicológica para perder peso es aprender a cocinar.
    La mayoría de los problemas de peso vienen dados por la pereza que tenemos actualmente a guisar a la antigua usanza y comer de todo un poco y no un mucho de pocas cosas fáciles de hacer.
    Besazo

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  6. Yo estoy con Dolega. Hay que dar clases de nutrición. A nosotros no nos han contado qué son los carbohidratos en el colegio, pero afortunadamente a mi hijo (en la clase de Educación Física) le han dado bastante caña con respecto a lo que son las proteínas y los lípidos, por ejemplo.

    Cuando uno aprende a saber qué esta ingiriendo, quizás sea más consciente de lo que le pasa a su cuerpo. Claro que también hay un factor genético determinante…

    Besos.

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  7. Claro y como está de bajón, se mete en honduras filosóficas……

    Mmpppfggff , me supera el debate.

    😱😱😱😱😱😱😱😱😱😱😱😱😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡😡

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  8. ANA. Estoy de acuerdo contigo y con Dolega. Me encantaría saber de nutrición y que se extendiese esta cultura de la alimentación a todas las escuelas. Pero como la carencia es infinita, por eso reivindico una ayuda psicológica 🙂

    El factor genético es indiscutible y en mi caso, la enfermedad del hipotiroidismo, que viene a fastidiar todos mis esfuerzos 🙂

    Besos, muchos.

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  9. SARRACENA. Jejejejeje, tengo que decirte que el bajón se me pasó entre la penúltima y la última entrada de este blog 🙂
    Besos, muchos.

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  10. Hola, Luisa, no he podido evitar pararme en esta entrada por mi formación sanitaria y tengo que responderte por mucho que lo haya evitado:

    Sí hay ayudas para “bajar de peso”, ya sea la causa de este peso una enfermedad o hábitos de vida no saludable. Desde el sistema sanitario se intenta, con prevención primaria, evitar obesidad entre la población porque es una de las 3 patas que sostiene la tríada metabólica (Obesidad [Hiperlipemia], Diabetes Mellitus e Hipertensión Arterial), a partir de la cual, el sujeto experimenta una caída libre de su salud.
    Estas ayudas las podrás encontrar en tu centro de salud más cercano, concretamente, se te ayuda a plantear dietas (teniendo en cuenta tus gustos y preferencias), a usar trucos para que te sea más fácil, como comer en platos pequeños y con cucharas pequeñas para saciarte antes, hacer más comidas más suaves o menos más duras…etc, además de ayudarte a la planificación de ejercicio.
    En cuanto a lo que comentas de los intereses, los intereses son puramente mercantiles, no tanto como económicos, te explico; al estado le cuesta mucho más tener obesos que no tenerlos por los problemas sanitarios que aparecen, del orden de millones por la población global y de algunos miles por cada obeso común.
    Los intereses mercantiles a los que me refiero son franquicias que no te venden comida, sino aditivos, lo que está permitido porque…bueno, el dinero permite cualquier cosa, como el poder. Una compañía gobernada por un payaso utiliza azúcar en todos sus productos (TODOS), sin excepción. Esto, unido a ciertos aditivos te hace propenso a sufrir constantes hiperglucemias (que te llevan a la Diabetes) unidas a un estado de bienestar por el sabor del paladar, parecido al de lamer al amante en plano acto sexual.

    Cualquier duda que puedas tener o cosas que quieras saber, ya sabes dónde estoy, ciao!! 😀

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  11. HOLA DONMICCOR 🙂 No sé cómo llamarte. Te agradezco el comentario, muy completo y enriquecedor, pero sigo haciendo incapié en la ayuda psicológica, no quiero que alguien me diga qué dieta seguir-porque puedo saberlo-, ni que alguien me de trucos psicológicos para engañar-me, como el ejemplo del plato pequeño.
    Cuando una persona come más de lo que debe es porque tiene algún problema, ya sea físico, ya sea de orden afectivo, madurativo, alguna depresión, alguna angustia, algún complejo…etc etc etc A esto me refiero, y hasta donde yo sé, si voy a mi centro de salud, me darán unas pautas a seguir y me despacharán en cero coma. No hay grupos de terapia, ni sesiones etc Al menos, yo no las conozco.

    Muchas gracias por pasar por MIC. ¡Bienvenido!

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  12. Luisa, puedes llamarme Corleone. Como te comentaba, hay 2 tipos de obesidad (generales); las primarias y secundarias. Las primeras son debidas a una ingesta calórica superior a su gasto; lo que en idioma de la calle significa “más gallinas que entran de las que salen”. La secundaria es debida a algo distinto, entendiéndose como casi cualquier factor precipitante (anatómicos, endocrinos, psicológicos, emocionales…).

    Siendo profesionales, deberíamos despedazar cada una de estas causas, pero creo que tu inquietud se centra en esas personas que comen de más porque algo está zumbando dentro de ellos; un pellizco en la boca del estómago, algo que no los deja dormir… Pues bien, no tendría sentido atender a su obesidad si cuando salgan de la terapia o la consulta van a seguir con el mismo pellizco porque, si bien consiguen controlar su obesidad, por algún otro lado relucirá su estado.

    Una vez llegados a este punto, es la persona la que debe aceptar su situación de salud y acudir a un profesional, en este caso, tú buscas un psicólogo (en los que no creo mucho, pero ahí están, como los psiquiatras). El psicólogo te tratará la ansiedad, angustia, inquietud, mal de amores…whatever. Una vez llegados a una zona de control, la persona podrá empezar a hacer una dieta y ejercicios para mantener su salud en alza.

    Bis: Si acudes a tu centro de salud detallando lo que sientes que te obliga a comer, sólo un mal profesional te dará de lado, ya sea administrativo, de medicina, de enfermería…
    Bis2: En Andalucía, por ejemplo, tenemos el PIOBIN (Plan Integral contra la Obesidad INfantil) en el que se organizan actividades de prevención, dentro de las cuales aparecen las terapias; yo he dado alguna de esas terapias por este continente sureño.

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  13. CORLEONE. Me encanta tu comentario. Ya a modo de curiosidad voy a investigar un poco qué ayudas ofrece nuestro sistema sanitario.

    Muchas gracias y muchos besos

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