Ahora estás, ahora no estás

borriquilla

Así nos sorprende la vida, o mejor dicho, la muerte. Ahora estás y al minuto siguiente no estás. Esta es la última muerte que nos sorprende por inesperada, porque quien muere tiene popularidad y porque ha muerto joven y eso siempre impresiona y causa tristeza.Descanse en paz.

Pero en ese mismo domingo de Ramos, además de la muerte de Carme Chacón, han sido asesinados y masacrados los cristianos coptos que estaban celebrando su fiesta cristiana, la llegada triunfante de Jesús a Jerusalén a lomos de un simple pollino. Descansen en paz.

El odio y el terror han dado muerte a nuestros hermanos coptos que no hacían daño a nadie…pero estamos tan acostumbrados a este tipo de noticias…nos pillan tan lejos…que no sentimos apenas un estremecimiento. Digamos que hay vidas de primera y vidas de segunda. Muertes sorpresivas que causan profundo pesar y muertes sorpresivas que no le duelen a nadie, o al menos, no duelen hasta el punto de hacer algo por remediar semejante barbarie.

Ahora estás, ahora no estás. Esto es lo que nos va a tocar a todos. Y la pregunta del millón sería…¿estamos preparados para morir?¿Yo estoy preparada para morir hoy?

Estaréis conmigo en que la respuesta causa canguelo y sin embargo, esta es una de las realidades más frecuentes en el día a día, solo que todavía no nos ha llegado nuestro minuto de gloria, ese paso de éste mundo a otro mundo, de ésta vida a otra vida.

No sé, quizás estamos en unas fechas muy oportunas para pensar, además de broncearnos en la playa y comer espetos.

Pensar, meditar, considerar la posibilidad de nuestra propia muerte como una realidad…y bueno, quizás cambiar algunas cosillas, tomar otro rumbo y dejar de pensar que a mí eso no me va a pasar.

Atentado en Burgos

Podría ser Burgos como Zaragoza, Barcelona o Gandía.

Todos ellos objetivos anteriores de la banda de terroristas que piratea en nuestras tierras.

Terror gratuito, intimidación, extorsión , asesinatos, vileza.

Cobardía que persigue un fin y que no me creo que sea independencia.

Burgos de traca, por los aires, de madrugada, sembrado de niños, Burgos reventando sin más razón que la locura de matar.

Milagrosamente no ha habido victimas mortales aunque el destrozo material es evidente.

¿Quién recompondrá la paz perdida de estas personas atacadas en la intimidad de su cama?

Triste lastre que este país arrastra.

La Ley del Menor que no va…¿¿¿y la Ley del mayor???