Hablemos de la Virgen y de su Hijo

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Hablemos de estas dos personas, hebreas de nacimiento y con un peso fundamental en la Historia de la Humanidad, tanto, tanto que incluso quienes no creen en Ellos no pueden dejar de tenerlos presentes.

La Virgen es una mujer dotada de todas las gracias, sin mancilla, fiel hasta lo incomprensible, joven, guapa y madre de Jesús.

Jesús de Nazaret, su Hijo, por simpatía hacia el torpe género humano, en la acción más perfecta de amor, se deja matar y da la vida por nosotros, nos redime del pecado.

Así pues, Él muere por nosotros y nosotros le abandonamos y huimos despavoridos ante el misterio de la Cruz. Eso sí, antes le escupimos y le insultamos. Hoy también…

Y dice Jesús en la Cruz:

“Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”

Y le dice a su discípulo adolescente, Juanillo, refiriéndose a María :“ahí tienes a tu Madre”.

Y a Ella: “ahí tienes a tu hijo”.

En un doble salto mortal, con redoble de tambores, cuando ya nada más podía ofrecernos… nos entregó a su Madre, para que acudamos a Ella con confianza de hijos, para que la amemos y la respetemos, para que sea nuestro consuelo y nos ayude a vivir y a morir.

¿Qué conclusiones podríamos sacar ante este ejemplo de paz y misericordia? Indudablemente que no tenemos espacio para odiar, ni un cristiano debe dejarse llevar por la ira mal entendida, ni está bien atacar o menospreciar con insultos a quien incluso, hubiera hecho méritos para merecerlo.

¿Y ya está? Obviamente no y pienso que si Jesús quiere a su Madre con toda el alma, espera que nosotros hagamos igual y exijamos que sea respetada, llegado el caso.

Ni Jesús, ni María, esperan que seamos unos pamplinas,unos cobardicas o unos tontainas a quienes les da igual lo que es una provocación pública en lo más sagrado a nuestras creencias, así pues, espero que se emprendan acciones judiciales y que haya medidas y que se rectifique y que se depuren responsabilidades. Una España cabal no debe permitir que estos actos queden impunes. ¿Habrá justicia?

Qué difícil Señor, rezaba esta mañana, ver cómo te ofenden, e incluso con mayor repugnancia, ver cómo ofenden a tu Madre, a mi Madre, y mantener la calma.

No vaya nadie a llevarse a engaño: Quien ofende en lo más sagrado al pueblo cristiano, no sólo blasfema, que esta palabra puede estar vacía de sentido para muchos, sino que comete un acto irrespetuoso, grosero, deleznable, vomitivo y ofensivo y además traspasa los límites de la convivencia, los límites de la ley y los límites de la paciencia de quienes vivimos la fe católica.

Supongo que toca hacer un ejercicio sincero para perdonar a quienes vierten sus frustraciones personales y sus miserias, con intención de herir de forma absurda y gratuita a los católicos.

Pero cada vez que ataquen mi credo o ataquen a la Virgen Santísima y a su Hijo Jesucristo, les saldré al paso con un escrito de adoración y alabanza.

Quienes hoy yerran y blasfeman, mañana puedan arrepentirse y pedir perdón. Yo rezo por eso. “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Inmaculada

MILAGRO

Inmaculada es una mujer preciosa a la que quiero muchísimo.(¡Manita, felicidades!-véase la gitanilla de whatsapp)

Dicen que “el roce hace el cariño” y yo a Inma, como la llaman sus amigas, la vengo rozando desde el mismo día en que nació tras un parto tan difícil que casi pasaporta a nuestra madre a otros mundos.

La peque, la cordobesa, la niña más dulce que he tratado, cariñosa y tierna.

Inmaculada ya no es una niña pero sigue siéndolo en su corazón, su bondad es cándida, entendida en su primera acepción. Es una mujer inteligente y con una gran capacidad para darse, para empatizar, para agradar.

Anoche bromeábamos y comentábamos que para hoy, más que un regalo lo que necesita es un milagro y me quedé pensando.

Realmente todos necesitamos uno, un milagro, una intervención de un ser superior y poderoso que de un plumazo resuelva una situación que humanamente no tiene apaño.

Hoy, en honor al nombre que lleva mi hermana, me dirijo a la mejor de las intercesoras, la más poderosa, la que nunca nos deja, la madre que todos llevamos en el corazón y en los labios: La Virgen Inmaculada.

Madre, tú ya sabes…

La pregunta es:

¿Qué milagro necesitas tú?

*Esta pregunta sirve también para quienes no tienen fe 🙂

Me han robado a San José

Este año, más tarde que pronto, he llegado a mi cita con los adornos navideños y he montado el belén, bueno, los belenes.

En el trabajo he puesto un nacimiento con una Virgencita joven y desvalida porque…¡¡¡me han robado a San José!!!

Al sacar todas las figuritas encontré al Niño, a la Virgen, al buey y a la mula, pero de San José ni rastro.

Sospecho que anda buscando posada para su esposa ante la inminencia del parto, aunque hay quien opina que habrá marchado en busca de trabajo, porque exactamente no sabemos cuándo montó la carpintería y, en la tienda donde compré hace unos días un Niño Jesús precioso, tenían la preocupación de qué habría pasado con el negocio familiar…¿se llegó a traspasar?

El caso es que llevo una semana pidiéndole a la Policía Nacional, a la Policía Local, a la Guardia Civil y en general a todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que me busquen a mi Señor San José, no vaya a ser que haya sufrido un percance y no llegue a tiempo para Navidad.

Francamente, que en los Juzgados la gente se dedique a robar San Josés es bastante sintomático del grado de desorientación moral en la que andamos chapoteando o haciendo aguas…

Pero siendo un hecho que la Virgen llegará a tiempo para el nacimiento de su Hijo, no me cabe la más mínima duda de que él, su esposo, mi señor, estará junto a ella y será el primero en plantarle un besazo enorme a Jesusito.

A su protección encomiendo a todas las familias del mundo.

¡Felices y santas Navidades!

Un abrazo de Luisa, ya sabéis, al Sur de España.

Rabiosos

Andan como perros rabiosos, buscando carnaza para destrozar.

Jesús Nazareno ya pasea por nuestras calles y mientras, los perros rabiosos de dientes afilados, sin escrúpulos y sin vergüenza, lanzan guantes al aire esperando que algún idiota pique y caiga en sus garras.

Pues no es mi estilo, así que no me busquen, aunque de vez en cuando y para no desmerecer este genio legendario heredado de mis antepasados, pudiera ser que me encuentren.

Y la Santísima Virgen llora bajo el palio, las calles se llenan de fervor y ríos de cerveza riegan las aceras.

Y los perros rabiosos quieren volver a matar a Jesús como sea, pero ignorantes, no se dan cuenta, que Cristo sólo murió una vez y que una vez resucitado su fuerza es eterna.

Hay que ver qué insistente es el mal y qué mala lengua tiene. Me dan pena.

CARMEN

Tiene tu nombre sabor a mar.

Es bonito, español, sonoro, completo.

Brilla con el  sol de Andalucía.

Y cuando lo pronuncio, me lleva a tí.

Te veo, te oigo, te beso, me besas y jugamos con las olas, los pies metidos en la orilla.

Todos los años, el 16 de Julio la misma cita.

Cuando cae la noche, los marengos te suben a su barquita.

Y te cantan la salve y la gente te mira.

Solo vemos una estatua pero a mí me parece descubrir tu sonrisa:)

**Felicidades a todas las que os llamáis CARMEN.

Cómo se puede tener fe

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Tener de “obtener”.

Me lo pregunta alguien muy especial para mí, alguien que no tiene fe, que más de una vez me ha dicho que me envidia por ello.

Hemos hablado hasta el aburrimiento y siempre respondo de buen grado a sus preguntas, por lo que ahora también lo haré.

La fe es un don de Dios, por lo tanto ¿nada podemos hacer para recibirla?

En mi caso concreto no puedo responder por lo vivido, porque he crecido en una familia de hondas raíces cristianas y pasados los coletazos de mi época rebelde donde todo fue cuestionado, he respirado la fe en mi Señor con la misma naturalidad con la que la lluvia moja los campos cuando llueve.

Pero sí se que Dios  a lo largo de esta vida, da mil oportunidades a cada persona para que puedan conocerle y amarle.

Sí se que la frase evangélica de “pedid y se os dará” también se aplica a este deseo de recibir la  fe.

Sí se que la Virgen es la mejor medianera de todas las gracias y por tanto, para obtener la fe, yo  se la pediría  a Ella, como le pido insistentemente  que mi fe se robustezca, que mi fe crezca, que tenga a bien mi Señora cuidar de mi cuando sea yo quien me aleje de su Hijo.

Pero “ese pedir” tiene que ser verdaderamente un deseo noble de buscarle, de querer conocerle.

Un padre bueno que se precie de serlo exigirá de su hijo que luche por conseguir aquello que anhela. Cuando le de la gana- al Padre-le regalará un presente a ese hijo insistente y machacón, porque Dios quiere que le pidamos.

Además, como la fe es creer en Alguien, será preciso acompañar esa búsqueda de lectura apropiada, que vaya esculpiendo en nuestra inteligencia esa imagen del dador de la Vida, aunque nosotros no seamos conscientes de qué proporciones beneficiosas tiene la lectura.

Formarse y pedir. No de uvas a peros, ni de higos a ramos o como se diga.

Pedir como pide un niño, pedir como desea un joven, pedir como suplica un moribundo.

Que busques a Cristo. Que  encuentres a Cristo. Que ames a Cristo” Lo decía San Josemaría. Eran palabras de un alma enamorada.

¿Para obtener la fe? Hay que ponerse a tiro, hay que dejar de darle esquinazos a Dios, hay que rendir la inteligencia y abrir la mente. Hay que dejarse hacer.

Llegarán mil ocasiones de conocerle,de escuchar su voz, de penetrar en su intimidad, y serán ocasiones sencillas.

No esperemos recetas mágicas, ni que se separen las aguas del Mediterráneo, ni que caiga maná del Cielo.

Sencillamente, busquemos, pidamos  humildemente y  seamos pacientes.

Dios sabe más.