Voy a ser madre

Voy a ser madre y no me lo creo, la cabeza me da mil vueltas, el corazón me palpita, las emociones se disparan y siento muchas ganas de llorar, y lloro.

Lo hago por la alegría de ser madre, por este regalo maravilloso que es el hijo que se gesta en mis entrañas, esa persona a la que amaré incondicionalmente mientras me quede un aliento de vida, ese bebé dulce y tierno que irá dejando atrás los años y se convertirá en un hombre especial, único, irrepetible y yo tendré el orgullo de ser su madre. Esa suerte tengo.

Voy a ser madre pero el muy tunante se resiste a venir al mundo y el médico me advierte:

  • o nace o te provocamos el parto.

A mi no me gusta que me provoquen nada, de nunca, pero entiendo que todo tiene un límite y rezo en silencio y hablo con él: ¡ánimo hijo mío!

Como él no se decide, definitivamente me ingresan una tarde de febrero con intención de provocar el parto al día siguiente pero…esa misma noche, prácticamente en un visto y no visto, me veo pasillo adelante empujada por un celador que me lleva a paritario: ¡voy a ser madre!

Nacho nació a las 22.20 de la noche, era viernes y fue un día muy especial, el día en que por fin pude acunarlo en mis brazos después de nueve meses de espera.

Regordete y rubito, un bombón de bebé, mi hijo, qué situación más normal ¿verdad? y sin embargo, única, especial y conmovedora.

Os dejo con un vídeo suyo que hizo hace unos días aprovechando el oleaje de ese mar mediterráneo que guarda tantos misterios, ese mar salado que tanto me gusta, que tanto nos gusta…

¡Feliz cumpleaños Nacho! Tu madre que te ama 🙂

***Por razones del parto, adelanto la publicación del jueves a hoy, 22 de febrero, un día especial.

Cuando los jueves hacen historia

jueves-portada

Hay jueves en la vida de las personas que marcan historia, la historia que forjan sus pisadas, la historia que surcan sus arrugas, que encanecen sus cabellos y que le dan ternura a sus maneras.

Hay jueves en la vida de toda persona que quedan para el recuerdo, que son objeto de alegría y cambios, jueves que abren una puerta por la que entra aire fresco y limpio, luz de la mañana y algún que otro pajarito cantarín y poeta.

Posiblemente todos tenemos ese día, nuestro jueves intimo y personal, el día que vive en nuestros sueños y aviva el fuego de nuestro corazón, a veces triste, a veces helado y siempre enamorado.

Me repito, lo sé, hablo de amor ¿Acaso hay alguna otra razón para vivir?

Si pudiera te lo diría al oído pero entonces dejaría de ser nuestro secreto porque siempre hay oídos indiscretos que hacen de altavoces de vidas ajenas. No piense nadie que me he vuelto misteriosa, todo lo contrario, los años me van haciendo transparente hasta el punto en que un día me diluya en el espacio y mi alma vuele hacia mi Amado ¿Acaso hay alguna otra razón para vivir?

Señores, hoy es jueves y en MIC celebramos la vida y el amor ¿Alguien se apunta?

¿Llevas una vida saludable?

Hoy he andado catorce kilómetros.

Catorce kilómetros son más de trece mil pasos, aunque no los he contado…

A cada paso he ido alejándome de la negatividad que desprenden algunas personas, tristes, mordaces, sin esperanza; hechos inciertos, dudosos y lejanos; vivencias difíciles, duras, estresantes; problemas renuentes, obstinados, pegajosos.

Digamos que caminar es tomar dirección en busca de la luz, del aire fresco, del agua clara.

Atrás han quedado todos los días que han conformado todos los años que he ido respirando y, pensaba, que caminar es alejarse de cosas, pero también es salir al encuentro de nuevos horizontes, paisajes maravillosos, oportunidades de vivir experiencias nuevas. En definitiva, el movimiento es sin duda un guiño a la alegría.

Abogo por una vida en movimiento y declaro mi particular guerra al sedentarismo, que sólo nos lleva a la poltronería, al aburrimiento y a la tristeza, con las tentaciones que la tentación arrastra.

Reconozco que un poco sí que me duelen los pies, pero el corazón me baila.

La pregunta es:

¿Llevas una vida saludable con tiempos para hacer ejercicio?

Burocrácia o la estupidez española

Julia tiene 87 años y está viva.

Yo lo sé, ella lo sabe y todos los que la ven y hablan con ella distinguen perfectamente esta realidad.

Tiene los achaques de la edad y alguno más, pero está viva y con sus facultades mentales en perfecto estado de revista.

Para no extenderme en el relato sólo os diré que cuando hoy ha  llegado a un organismo oficial donde tenía que presentarse y  firmar para  poder recibir una pequeña ayuda económica que cobra cada x meses, le dicen que no es suficiente su presencia ni que enseñe el DNI… Tiene que presentar una FE DE VIDA.

Obviamente como no tenía “el papelito” se ha tenido que ir sin poder hacer la gestión.

No voy a añadir nada más.

A veces quisiera ser de otro país…

El milagro de la felicidad…¿mito o realidad?

En ocasiones irradiamos felicidad aunque no somos conscientes del efecto que causamos en los demás. Es una alegría que rebosa y se transmite por contagio. Es una forma de amar o sentir, quizás el prisma con el que se enfoca la vida.

Cuando esto sucede suele tener una razón de ser que se adivina fácilmente solo con el mero hecho de la observación.

El hombre es un ser razonable-o se le presupone- y puede constatar cuantas cosas buenas recibe a diario y ese hecho tangible y objetivo lógicamente le llevará a sentir gratitud y felicidad.

El hombre tiene corazón. El mundo de los sentimientos es apasionante y nada fiable en según qué situaciones; los sentimientos son buenos cuando nos empujan a hacer cosas buenas o a desearlas, pero a veces el sentimiento se vuelve arbitrario, caprichoso o egoísta. La sobrevalorada teoría “haz lo que te dicte tu corazón” debe entenderse con ciertos matices y en cualquier caso, cuando haya contraposición entre razón y sentimientos, tendremos que razonar aunque sea a moco tendido.

El hombre no sólo puede alimentar la materia porque es un ser espiritual que se cuestiona el devenir de la vida, la razón del ser, el origen, el destino…

El hombre está en continuo movimiento, en constante evolución y entiendo que en permanente desarrollo, aprendizaje o maduración. Al menos así debería ser.

Aspiramos por tanto a un desarrollo pleno, íntegro y total de nuestras potencias y capacidades que son mayores de lo que en principio valoramos.

Pero nuestro desarrollo no es solamente fruto de un esfuerzo individual ya que somos seres sociables y somos influenciables, no solo a los estímulos positivos o negativos sino a las oportunidades que por raza, cuna o lugar geográfico vamos a sumar o restar.

Vivir es una oportunidad única y apasionante que hay que esforzarse por vivir a tope, derrochando energía positiva y ahogando penas en risas.

Personalmente cada vez encuentro mayor felicidad en las cosas más sencillas.

La pregunta es:

¿ Me das algún ejemplo práctico de tu felicidad personal?

Circula por WhatsApp-dos bebés-

Conversación entre dos bebés antes de nacer:

En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés.

Uno pregunta al otro:

-¿Tú crees en la vida después del parto?

-Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde.

-¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida?

-No lo sé pero seguramente…habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca.

-¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una cosa: la vida después del parto está excluida. El cordón umbilical es demasiado corto.

-Pues yo creo que debe haber algo. Y tal vez sea sólo un poco distinto a lo que estamos acostumbrados a tener aquí.

-Pero nadie ha vuelto nunca del más allá después del parto. El parto es el final de la vida. Y a fin de cuentas, la vida no es más que una angustiosa existencia en la oscuridad que no lleva a nada.

-Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del parto, pero seguro que veremos a mamá y ella nos cuidará.

-¿Mamá? ¿Tú crees en mamá? ¿Y donde crees tú que está ella?

-¿Dónde? ¡En todo nuestro alrededor! En ella y a través de ella es como vivimos. Sin ella todo este mundo no existiría.

-¡Pues yo no me lo creo! Nunca he visto a mamá, por lo tanto, es lógico que no exista.

-Bueno, pero a veces, cuando estamos en silencio, tú puedes oírla cantando o sentir cómo acaricia nuestro mundo. ¿Sabes?…yo pienso que hay una vida real que nos espera y que ahora solamente estamos preparándonos para ella…

¡¡¡Feliz comienzo del Adviento preparándonos para el nacimiento del Niño Dios!!!

***Transcrito completamente. Me ha parecido muy simpático y muy certero 🙂