¿Quién reza por ti?

En mi vida diaria existe la naturalidad de “contar” con Dios, de hablar de Él, de hablar con Él. Así, viene siendo frecuente que mis amigos me pidan que rece por ellos.

Ciertamente es difícil en un mundo que huye despavorido de la profundidad, del amor, de la entrega, del dolor.

No tenemos tiempo para rezar y se hace árido buscar en el interior del corazón.

Además nos falta admitir, reconocer, entender, que el trato con Dios no es comercio.

No se negocia con Él.

Nosotros pedimos en la medida de nuestras “entendederas” y Él da como quien conoce el pasado, el presente y el futuro, como el Padre cariñoso que es y que quiere lo mejor para sus hijos.

Posiblemente podemos decir que nos desesperan los ritmos de nuestro Señor y olvidamos que nosotros dejamos mucho que desear.

Hoy es un día especial-porque los 26 de enero también pueden ser días especiales-y he sentido ganas de escribir y ver qué me decís.

La pregunta es doble:

¿Quién reza por ti?

¿Rezas tú por alguien?

Imágenes de caballos

Anoche me entró un washapp: “¿Quedamos mañana para montar?”

Tardé en decidirme 0´0  pero sin cerveza.

El día ha amanecido fresco pero despejado, he acudido a la finca, he ensillado el caballo y nos hemos ido a dar un paseo.

Bueno, los paseos a caballo son largos, distintos, se mueven sobre mojado.

En una de las imágenes  estoy en el río a punto de llegar al mar.

Hemos recorrido la playa de punta a punta y al regreso hemos ido campo a través.

No he podido decantarme por las tonalidades, no sé qué me ha emocionado más…¿el azul del mar o el verde de la pradera?

Voy añadiendo elementos a este sueño: cada vez estoy más segura, cada vez lo hago mejor, y poco a poco mi caballo empieza a notar que lleva a alguien encima, que no siempre vamos para donde quiere él :)

Hoy-también ayer-hemos trotado por la arena chapoteando las olas del mar.

Ya veis, cuando menos me lo espero viene Dios y me hace una caricia.

Las imágenes de hoy son expresión de las caricias de Dios.

La pregunta es:

¿Me habéis visto quizás?

Todos a recoger, todos a desperezarse, todos a trabajar

Ayer recogí el Belén, guardé todas las piezas en su cajita- a falta de San José que me lo han robado-y sentí que el edificio se desperezaba.

Vamos llegando todos, entrando en calor, felicitándonos el nuevo año, hablando de nuestros Reyes-entiéndase que me refiero a los de Oriente-.

Toca recoger la Navidad, guardarla calentita en el corazón, desperezarse tras unos días de descanso y volver al trabajo con muchas ganas, con ganas de hacerlo bien, de hacerlo mejor, de sacar lustre a la rutina diaria que cuando se hace por amor, más que un trabajo pasa a ser un trocito de cielo.

Ya sé que tengo amigos lectores descreídos, pero en un país que agoniza por la pandemia del paro, volver al trabajo es una alegría inmensa y no podemos volvernos cascarrabias, desagradecidos o perezosos.

Ahora no, ahora España realmente nos necesita.

La pregunta es:

¿Donde trabajas?

Buscando mi sitio

Obra de Fernando Artal

En cierta ocasión fui poeta y escribí poesía.

Ahora nado en prosa pura y dura que tampoco es que sea mi fuerte…pero necesita menos rimas.

Cuando existe una relación entre dos personas hay que situarse en un plano en el que nos sintamos bien, protegidos, seguros, cómodos y libres.

Si esto no es posible hay que buscar una solución.

Lo ideal es que “ambas” estén en un mismo nivel, donde no haya ni dominación ni sometimiento.

Todo lo que no sea así, ocasionaría dolor, frustración y otras consecuencias.

Personalmente voy encontrando mi sitio respecto al “otro” o “los otros” y si bien es cierto que no siempre me hace feliz… me aporta paz.

La pregunta es:

¿ Andas dominando, sometido, o te has situado?

Los números de 2011

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui un extracto

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog fue visto cerca de 38.000 veces en 2011. Si fuese un concierto en la Ópera, se necesitarían alrededor de 14 actuaciones agotadas para que toda esa gente lo viera.

Haz click para ver el reporte completo.

Normalidad en la vida, éste es mi deseo

No cambian las tonalidades es sólo que las percibimos con otra mirada.

Todo está ahí y sin embargo ya no lo quiero.

Este año renuncio a escalar el Everest o a un contrato en Hollywood.

Sólo quiero normalidad para los próximos 365 días del 2021, ups, 2012.

Normalidad en la vida diaria, sin sobresaltos, sin ausencias, sin necesidades, sin carencias.

Normalidad en el trato con mis coetáneos, sin pasión ni indiferencia.

Normalidad en mi trabajo, en la convivencia, en mi hogar.

No quiero nada que guarde relación con palabras terminadas en ALTOS,ONES, ENAS o USTOS.

Dicen que hay años buenos, malos y peores.

Pues mi deseo para el 2012 es… normalidad. Sólo eso.