Escoria política al Poder

Empezamos 2020 de la peor manera posible, políticamente hablando. La escoria política al Poder. Esto es España.

Contemplo con estupor cómo Pedro Sánchez salva obstáculos, uno tras otro, con un único objetivo, aferrarse al Poder.

Observo la pasividad de la oposición…es más, me pasma que los llamados partidos de “derechas” o en su caso, los partidos “constitucionalistas”no sean capaces de unirse, saltando por encima de sus vanidades personales y partidistas.

Lo cierto es que vamos hacia un gobierno muy feo, muy sucio, inquisidor y recaudador. Son noticias pésimas para la democracia y para la economía de nuestros bolsillos.

Por lo que veo, esto es como un tren en marcha y sin frenos…¡cómo echo de menos la nobleza!

Cuando hablo de escoria política, por supuesto me refiero a los comunistas de Pablo Iglesias, a los separatistas rufianes y a los vomitivos terroristas, blanqueados bajo unas siglas políticas que no nos llevan a engaño.

Pues ahí están unos y otros, encantados de haberse conocido. Ahí tenemos a un delincuente condenado por sentencia dirigiendo desde la cárcel los hilos de la política española…

No cabe más ignominia. Y todo esto lo aglutina el narcisista Pedro, ambicioso hasta la locura, ególatra y despiadado, capaz de vender su alma al diablo por un Falcón y una Moncloa.

Escoria política al Poder. Y todos callados, y todos quietos, y todos conformes. Esto es España.

Veremos qué pasa cuando esta gentuza nos hunda en la miseria…

Desde mi ventana

Desde mi ventana veo la silueta espléndida de la Sierra Nevada.

Con el frío,las nieves y con ellas, toda la belleza de la sierra blanca.

Desde mi ventana dejo que la vista se pierda más allá de las montañas, hasta alcanzar las nubes de algodón donde los ángeles juegan y saltan.

No veo la Alhambra pero si cierro los ojos, la distingo nítida, desafiante, roja y ahora gualda.

Duermo en Granada y mis noches rezuman de amor y nostalgias. Dolor de tiempos pasados que no vuelven y angustia de noches sin alba.

Mamá va recortando lastimosamente de la tierra al cielo su distancia.

Si me giro y doy la espalda a mi ventana, ahí permanece, indefensa y exhausta.

La enfermedad le golpea donde los años no alcanzan y entre el tiempo y su diagnóstico, mi madre poco a poco se apaga.

Y yo la observo y se me rompe el alma y le digo que la quiero, que todo está bien, que no pasa nada.

Y sus ojos perdidos arañan mi alma y lloro sin llanto desde mi ventana.

Busco esos villancicos que tanto le gustan y mientras suenan, deslizo mi mano en su mejilla.

Desde mi ventana el mundo, la vida, la esperanza…

Cómo sanar un corazón herido

Cómo sanar un corazón herido es una pregunta para la que no tengo respuesta. Doctores tiene la medicina para todo tipo de males y sin embargo, del corazón que yo hablo nada saben, más allá del hecho físico de cómo late, pero a la ciencia se le escapa el por qué.

Podríamos investigar en las causas que nos llevan al sufrimiento, enumerar los motivos que inspiran nuestro dolor y seccionar las partes para un riguroso análisis que nos facilite comprender.

Pero si de amores estuviésemos hablando, no hay razón bajo el sol que pueda desgranar la pena y darle un sentido lógico.

Por lo tanto, y volviendo al interés del enunciado, cómo sanar un corazón herido, habrá que admitir como posibles tantas soluciones como personas pisan el planeta. A efectos estadísticos esta conclusión es descorazonadora ya que el objeto de las matemáticas no abarca los sentimientos.

¿Y de qué tipo de amores podría padecer una criatura? El catálogo es amplio, véase un enamorado no correspondido, un padre que sufre por un hijo, un amigo que se siente desplazado etc etc

Todos ellos atesoran conductas que chocan con el receptor de sus afectos, porque somos en general, bastante raritos, nadie niegue esta evidencia, y porque nos ciegan nuestros convencimientos personales que no compran el calor de una hoguera. ¿ Lo sabemos?

Lo que sí sabemos es que los desprecios duelen, duelen las injusticias sostenidas en el tiempo, duele el engaño, la mentira y la fanfarronería o la petulancia insoportable.

En ocasiones estaría bien hacer una sincera reflexión de cómo tratamos a nuestros hijos, a nuestras parejas, a nuestros amigos…bajar del burro o caer del guindo de la soberbia personal con afán de trascender, qué hermosa meta.

Sería envidiable rectificar sobre la marcha, sin dar lugar a bolas de nieve que arrasen inmisericordemente con relaciones forjadas durante largos años.

¿Acaso puede destruirse el amor por una mísera bola de nieve? Dímelo tú, porque seguramente alguna experiencia has protagonizado.

Cómo sanar un corazón herido, ésta es la pregunta que lanzo al vuelo, que deseo sea leída y contestada si es que hay alguien del otro lado.

La pregunta es:

¿Cómo sanar un corazón herido?

Me han quitado mi móvil. Con Belén Rueda

Belén Rueda, actriz española.

¡Me han quitado mi móvil!¡Me han quitado mi móvil! Los gemidos se escuchaban en la distancia, un llanto lastimero y una voz rota repetía incansable como una triste letanía que le habían quitado el móvil.

Todo empezó por un encuentro casual con Belén Rueda, esa fantástica rubia madrileña que ha protagonizado las delicias de quienes la seguimos desde sus inicios. Una actriz española, en plena forma física y con una nutrida trayectoria.

La vio en el restaurante, rodeada de un grupo de amigos. Los observó apenas un instante, el tiempo necesario para impulsarse al abordaje, sin espada ni parches.

Le dijo brevemente que era una admiradora y que quería hacerse una foto para el recuerdo. Belén aceptó con simpatía la interrupción y le pidió a un amigo que les hiciese la foto. La felicidad no le cabía en el pecho. ¡ Una foto con Belén Rueda!

En el trajín del saludo y las fotografías y los amigos en movimiento, descuidó su bolso encima de la mesa y acompañó a Belén hasta la salida. Se marchaba y quería despedirla. Así lo hizo, cuando le asaltó una angustia enorme que fue creciendo hasta confirmar aquel espantoso presagio:

¡Me han quitado mi móvil! ¡Me han quitado mi móvil!

No acertaba a decir o hacer otra cosa. La cabeza se cubrió de nubes densas y su incapacidad para sobreponerse la dejó rendida y llorosa, clavada en el mismo sitio donde instantes antes había sido feliz y se había sentido dichosa y afortunada.

Pensó horrorizada que el móvil llevaba todos sus datos, sus contraseñas, accesos bancarios, recuerdos de fechas ineludibles, la biblia en verso… ¡todo!

Y el mundo se le cayó a los pies y la zozobra la acogotó hasta lo absurdo. Pensó como una idea consoladora que el móvil tenía el reconocimiento facial como medida de seguridad, pero a renglón seguido se dijo que de nada valdría si el ladrón era un friki de lo ajeno, un nano digital.

De pronto una alarma sonó.

Puedo asegurar que nunca antes un sonido tan violento le había parecido más armónico y placentero. ¡ Había sido un sueño…!

El móvil terminó de despertarla y aún le costó un rato despejar la mente y recuperar la serenidad.

Todo estaba bien. Fue a la cocina y preparó el café.

Comenzaba un nuevo día y sonrió. Se fue al instagram de la actriz y le dejó colgada la pequeña anécdota.

Almendros en mi almohada

Cuando anoche me acosté, mi cuerpo estaba rendido por la intensidad del día, el trabajo que cansa, la vida que agota, la noche que nos acuna, unas horas por delante para relajarme y descansar, un lujo occidental en un país en calma pese a los vaivenes políticos.

Mi almohada es perfecta, ni dura ni blanda, acogedora y tierna como las faldas de una madre. Una inversión de bajo coste y alto rendimiento. Un acierto. Tanto, que ya no encuentro acomodo sin ella, me planteo meterla en la maleta en las salidas que me alejan de mi ciudad.

Después de ese momento en que dudas si duermes o sueñas, perdí completamente la conciencia y me abandoné a mis desbandadas nocturnas.

Y es ahí donde empieza el mundo de los sueños, donde todo es posible, donde mi almohada se transforma en un fecundo campo de almendros en flor.

Es entonces cuando mudo mi naturaleza humana y me siento un pajarito feliz cobijado al amor de las ramas mecidas por la tremolina.

A veces fuerzo los sueños y consigo flotar en historias invencibles y románticas, en ocasiones soy la super woman que libera al mundo de las guerras, y con cierta frecuencia vuelo.

¡Vuelo!

La pregunta es:

¿ Qué papel juega tu almohada a la hora de conciliar el sueño?

Mujeres contra mujeres

Los intereses creados de la política buscan la confrontación entre mujeres.

Mujeres contra mujeres… lo último en estupidez humana y sálvese quien pueda. Mujeres que atacan a mujeres por PENSAR distinto. Mujeres que se creen más mujeres que quienes no secundan la huelga del 8M.

He debido perderme en alguna parte de esta historia. Desde luego, como mujer, tengo muy claro que en mi nombre no hablan quienes pretenden apoderarse del concepto de la mujer en su versión manipulada del feminismo.

Para nada me siento en una sociedad donde haya que distinguir entre víctimas y opresores. Las mujeres, pobrecitas, están siendo atacadas por los hombres, malvados todos. ¡Mienten!

Atentas al dato: España, siglo XXI, marzo de 2019 d.C…

Personas somos; las hay mejores, regulares y absolutamente despreciables, y hablo en términos genéricos, sin descender a los atributos que les determinan fisiológicamente.

Como mujer, me siento muy orgullosa de serlo, pienso en mi madre, en mi hermana, en mis hijas, en mis amigas… magníficas, divertidas, intelectuales, currantes, hijas, madres, esposas, solteras, divorciadas, viudas ¡ Mujeres! sin embargo no somos de hacer huelga el 8M, ni siquiera del 8M.

Brillamos con luz propia, no necesitamos focos; nos superamos por nosotras mismas, no porque alguien tenga que elevarnos; somos fuertes porque estamos preparadas para perseguir nuestras metas; trabajamos por una sociedad más justa y tolerante, por una sociedad donde se haga justicia sin distinción de razas o sexos.

¿Por qué no hay un lobby que manipule a los hombres para celebrar el día del hombre? Podría ser el 9 M, ¡ea!, y todos a manifestarse y a gritar que son más machos que quienes no les secunden.

¿De verdad alguien cree que las mujeres necesitan un día especial para que se les considere? ¿Por qué los hombres no?

Grandes mujeres tiene la Historia; mujeres fuertes, valientes, emprendedoras e inteligentes las hay por doquier, son personas que circulan por el torrente de la vida, con normalidad,sin histerismos ni pancartas, ni pechos al aire. 

Me sumo al plan de la columnista Rebeca Argudo y destaco el último párrafo:

” El día ocho de marzo estaré manifestando mi disconformidad con este disparate de feminismo histérico que no me representa. Y lo haré haciendo justo lo que se supone que no debo hacer: trabajar, estudiar, cuidar y consumir. Todo a la vez. Así que si van por la calle tranquilamente y ven en una terraza a una morena con flequillo que está cuidando a un bebé o a un anciano, que al mismo tiempo escribe en un portátil, atiende el teléfono, lee un libro y pide otra cerveza, no duden en saludar. Soy yo y estaré encantada de invitar a esa ronda. Brindaremos juntos por la cordura”.

En el párrafo anterior sólo tenéis que sustituir “morena con flequillo” por rubia de toda la vida y sin complejos.

¡ Bravas las mujeres sin complejos que no se dejan manipular!